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VIVUS, los préstamos rápidos más usureros

Fecha: 8 mayo, 2020 Categorías: Créditos consumo | créditos rápidos | Préstamos online | Vivus


Cuando pides un préstamo y no tiene letra pequeña… te sientes tan Vivus”. “Cuando pides un préstamo y lo tienes en 15 minutos… te sientes tan Vivus”. “Las cosas vienen cuando vienen, pero Vivus cuando tú quieres”. Estos son algunos de los reclamos de las potentes campañas de publicidad en medios masivos que utiliza esta empresa especializada en préstamos rápidos online. Una de las más conocidas y también de las que figura en el top por sus intereses salvajes.

Sus spots están por todas partes y a todas horas: móvil, carteles, televisión…. Y se vale de rostros famosos que presentan la utilidad de estos préstamos rápidos de Vivus para “resolver imprevistos o aprovechar oportunidades”.

Otra de sus armas es el gancho inicial con el que se encuentra cualquier persona que tenga la tentación o necesidad de acudir a este chiringuito usurero: rapidez, confianza y una oferta especial para solicitar el primer préstamo sin intereses ni comisiones.

Un atractivo gancho con trampa

Una propuesta, sin duda, tentadora. Pero aquí es donde subyace una primera trampa que, a simple vista, ni se puede intuir. El potencial solicitante puede leer en la web de Vivus que es posible conseguir 300 euros, al 0% TAE y a devolver en 30 días.

En teoría, todo fenomenal. Pero sólo en teoría.

El cebo es muy atractivo, sin duda, para animarse a pedir dinero. Pero lo que no cuentan es que, después de esa cantidad inicial, los préstamos ya tienen una TAE que se va disparando al 2000%, 4000%, 8000% y hasta mucho más. Incluso, muchísimo, como veremos con algunos ejemplos reales que vamos a exponer.

 Vivus hace negocio, aunque resulte difícil de creer, con estos préstamos al 0% de interés.

¿Cómo puede ocurrir esto?

Saben perfectamente que, en general,  quien acude a este tipo de financiación no tiene opciones de conseguir dinero por otras vías y recurre, a la desesperada, a este tipo de créditos. Un perfil de cliente que, con mucha probabilidad, va a tener dificultades para devolver la cantidad solicitada y va a incurrir en impagos.

 ¿Cuál es, entonces, el truco?

Vivus concede, efectivamente, ese primer préstamo al 0% TAE, pero con la advertencia de que, si no se paga en los 30 días de vigencia del contrato, se aplica un 1,10% de interés diario. Al cabo de una semana, ya estaríamos en el 7,70% y, en un mes, se alcanzaría el 14%, pudiendo llegar a un máximo del 200% de interés.

En consecuencia, lo que ocurre, si no se puede pagar la deuda, es que esos 300 euros se convierten en un dineral. En unos meses, la suma prestada empieza a duplicarse, triplicarse, rondando fácilmente los 1.500 euros.

Vivus basa buena parte de su negocio en esta circunstancia y, por ende, en la aplicación de unos intereses brutales.

Un primer caso práctico: TAE entre el 2000 y el 8000%

El Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Gijón dictó, con fecha de 12 de noviembre de 2019, una sentencia anulando varios contratos de préstamos rápidos que un cliente nuestro había firmado con Vivus.

Entre el 30 de abril de 2018 y el 19 de febrero de 2019  esta persona suscribió con esta empresa prestamista siete contratos por unas TAE que se situaban en una horquilla del 2.333%, pasando por el 5.769% hasta llegar al 8.407%. Unos porcentajes escandalosos teniendo en cuenta que el tipo medio de los préstamos al consumo, según las estadísticas del Banco de España, se situaban en ese momento entre el 8,10% y el 8,92%.

El fallo emitido por el juez dictaminó la nulidad de todos esos contratos. Como ya estaban todos pagados, la consecuencia de esa sentencia fue la restitución al cliente de todo el dinero que pagó por encima de la cantidad financiada. En este caso, la devolución alcanzó los  800 euros abonados por Vivus.

Pero, ¿qué pasaría en el caso de una persona que, por cualquier circunstancia, no puede devolver las cantidades prestadas?  Por ejemplo, por un préstamo de 500 euros tendría que abonar, en 30 días, esos 500 más 145 de intereses. Ese es el resultad de aplicársele  una TAE del  8.407% TAE.

Si no pagara esos 645 euros en el plazo requerido, y tardara tres meses en poder reintegrarlos,  la operación alcanzaría una cifra considerable: multiplicando 90 días por 1,10% de interés diario… la cantidad superaría con creces esos 645 euros, pudiendo alcanzar fácilmente los  3.000 ó 4.000 euros.

En este supuesto, ¿qué se puede hacer?

Pedir la nulidad del contrato, aunque el cliente no haya pagado. Si Vivus le prestó  500 euros y el coste del préstamo eran 145 euros, se anularía el contrato y sólo tendría que pagar los 500 euros financiados, no esa locura cercana a los  4.000.

El argumento que utilizan estos  prestamistas  usureros para defender sus contratos es que tienen que cobrar esos intereses porque si no… ¿qué van a ganar por prestar dinero?.

La respuesta es simple. Tienen que cobrar lo que estipula el Banco de España, es decir, un 8% ó un 10% anual, no un 8.407% anual.

Lo que no quieren entender es que su negocio es el que tiene que adaptarse a la ley y no al revés. Y si no pueden dedicarse a dar préstamos, pues hay que dar un giro, por ejemplo, poner un chiringuito, pero de los de verdad.  

Lo que es alucinante es el comportamiento del controlador financiero. El Banco de España, frente a estas células prestatarias que están aflorando sin parar en España y dedicándose a estos préstamos súper usureros, se limita  a  quedarse de brazos cruzados.

Otro caso, al 92.621% TAE

Hablamos de otra sentencia nuestra favorable en la que se anulan tres contratos de Vivus. El que vamos a destacar es por un préstamo solicitado de 250 euros, con un coste (en realidad, intereses) de 35 euros a devolver en 7 días.  Porque, para que ese dinero genere 35 euros en una sola semana, hay que aplicarle una TAE, ¡Atención! del 92.261%.

Absolutamente escandaloso. Y todo eso porque, si la persona no puede devolver esa cantidad, se le empieza a aplicar un 1,10% de interés diario, hasta un máximo del 200%, que convierte su deuda en astronómica.

Y ahí es donde reside el suculento negocio de estos chiringuitos dedicados a la usura.

Porque la historia cambiaría mucho si Vivus aplicara en esos 7 días un tipo de interés normal, por ejemplo, al 8%. Eso generaría 20 euros, pero no en una semana, sino en 365 días. Y si dividimos esos 20 euros entre los días del año, el resultado es de unos 5 céntimos de euro, o sea, 35 céntimos en una semana, en lugar de los 35 euros que cobra el prestamista.

Claro, Vivus lo que alega es que, si no mete esos intereses salvajes, no le sale rentable prestar dinero. Toda una desfachatez!

Por todo esto, la Ley Azcárate o de Represión de la Usura de 1908 es un auténtico salvavidas. Permite anular todos estos contratos. Si el préstamo está pagado, se devuelven los costes pagados por encima de la cantidad financiada.

En caso contrario, se puede demandar por usura y el cliente solo tendría que pagar la cantidad solicitada, no las brutales cifras que llegan a alcanzar por los descomunales intereses aplicados.

El problema de empresas como Vivus es que son volátiles y te puedes encontrar con que han desaparecido cuando les vas a reclamar.

Así que cuanto antes las demandes…MEJOR.


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