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Quién es quién en el tema de las “revolving”

Fecha: 6 septiembre, 2020 Categorías: Abogados Avilés | Sentencia 4 marzo 2020 | Tarjetas revolving


Hace unos días,  alguien comentó  una de mis publicaciones  en Facebook referida a  la restitución pagada por una revolving de Wizink a una cliente de Mallorca (que recuperó más de 26.000 euros).

La persona que hizo el comentario -entiendo que era abogado- dijo que “no es necesario ir a Avilés para encontrar profesionales que reclamen a Wizink, ya que  en Mallorca hay profesionales que pueden ayudarte”.

Asertivamente, le contesté que “seguro que sí. Yo trabajo en todo el territorio nacional y mi carta de presentación es haber ganado a Wizink en el Tribunal Supremo. En Mallorca había muchos abogados esperando a ver qué pasaba con esa sentencia”.

Ayer mismo, y también a través de Facebook, leí una publicación  de una empresa que en su publicidad, orientada a mi sector, decía textualmente:

“¿Eres abogado?  Te ofrecemos la posibilidad de contar con contactos potenciales de manera continua y a bajo costo. En particular,  de damnificados de tarjetas revolvingStop Revolving es una plataforma digital que te ofrece servicios de `Venta de contactos a la carta´”.

“(…) ¿Por qué ofrecemos este servicio? Recordemos que el  pasado 4 de marzo conocimos la sentencia del Tribunal Supremo sobre una tarjeta revolving (…)”.

Expertos hasta debajo de las piedras

Hay por ahí /mucha gente, sin ningún conocimiento jurídico ni procesal como se evidencia en las expresiones que utilizan en su publicidad, que ha asumido, que reclamar esto  está “chupao”. Que lo puede hacer  cualquiera. Y entonces se atreven a enviar publicidad a los propios abogados diciéndoles:  “Oye chaval, que no te has enterado de que se puede reclamar esto… ponte a hacerlo ya. Te pasamos nosotros los clientes”.

Han salido conseguidores y expertos en revolving hasta de debajo de las piedras.

No hace mucho, me levanté muy  temprano para ir a un juicio a una población del sur de León. Justo a la entrada del pueblo me encontré con un cartel, de 4 por 6 metros, en el que se publicitaba la experta local en tarjetas revolving.

Cuando hace más  de cuatro años interpuse la primera demanda la primera de todas las que se han interpuesto en España  en materia de revolving nunca pensé que se produciría  este efecto  dominó en el ámbito nacional.

 Es más.  Al principio, las contestaciones de las entidades financieras a nuestras demandas eran bastante burlonas:  “¿Cómo  va a ser ilegal la tarjeta? Entonces serían ilegales todas las tarjetas de todas la entidades porque  todas tienen un tipo de interés parecido”, respondían.

¿Revol….qué?

En efecto. No andaban desencaminados. Los jueces decían “ Revol… ¿qué?» Alguno me preguntó en sala: “Esto qué es? ¿una cláusula suelo?

 Otros no sabían ni cómo se escribía. En alguna sección de la Audiencia de Asturias (gente de otra generación que estudió francés) tardaron en aprender a escribirlo correctamente.

Alguna sentencia pone “revolvoing” y cosas similares a esas.

Pero ahora, por arte de birlibirloque, han empezado a salir,  como conejos de la chistera, expertos y “opinadores” sobre las revolving por todas partes. Ahora todos se han subido a este carro y se presentan como los mejores y los más entendidos en este ámbito y se cuelgan medallas a tutiplén sobre los éxitos conseguidos en esta materia.

También, plataformas SIN ROSTRO. Los hay que dicen que RECLAMAN POR TI (y, como en el juego del escondite, “por todos tus compañeros”).

Pseudoexpertos que no saben de qué va el tema

Sin embargo,  se les ven las costuras porque quien entiende cómo funciona esto se da cuenta enseguida, por lo que dicen en su publicidad, de que, en realidad, no comprenden de qué va el tema. No entienden cuál  es el efecto jurídico de la usura, qué es la nulidad del contrato con devolución recíproca de las cantidades y no “la devolución de los intereses” como publicitan a bombo y platillo refiriéndose a intereses “abusivos”. Esta  incorrección conceptual  es muy reveladora y les coloca fuera de la órbita de los expertos.

Un experto no mezcla los conceptos de usura y abusividad. Los intereses de Wizink son usurarios. La abusividad y falta de transparencia son  otra cosa (que también padecen las tarjetas de Wizink).

Pero si alguien en su publicidad dice que te reclama los “intereses abusivos”, mosquéate. De experto no tiene nada.

Aquí se ha animado todo el mundo. Por ejemplo, gente  que en sus ratos libres se dedica, a través de su plataforma, a  colocarte unos formularios de demanda para que, tú solito, te vayas al juzgado y demandes comisiones de reclamación de descubierto. Para que te enfrentes, en plan Gary Cooper, contra la burocracia judicial y contra el abogado del banco.

 Hay a quien no le importa dejar tu economía “bajo zero” y te coloca “solo ante el peligro” con una demanda MAL HECHA. Una reclamación en la que, de entrada,  estás perdiendo la opción de reclamar todas las comisiones desde el principio del contrato más los intereses desde el cobro de cada comisión.

El  abandono a su suerte del cliente está provocando que se pierdan muchos juicios. Esto significa  no tener ninguna consideración por los derechos del consumidor,  y me produce una mezcla de  vergüenza ajena y rabia cuando, de rebote, veo los resultados: MUCHAS DEMANDAS DESESTIMADAS, que ya no tienen posibilidad de recurso por tratarse de una cuantía inferior a  2000 euros. Este tipo de demandas  permiten que el cliente vaya “al matadero judicial” sin abogado ni procurador.

Además, están los abogados, alguno en su día muy cercano, que sin ningún pudor siguen presentando las demandas que hace tiempo nos plagiaron  pero que, debido a los diversos cambios jurisprudenciales, están desactualizadas y ya no sirven. Vemos a diario las desestimaciones de demandas que están sufriendo en la página web del CENDOJ  (Centro de Documentación Judicial) donde se publican las sentencias.

La chapuza, el “copia y pega” y el oportunismo traen estas consecuencias.

El lado folk del asunto

Destacable también la parte folklórica de este asunto que  permite que un gerente de un sex shop  se dedique, en sus ratos libres,  a las revolving y a las comisiones. Es decir, que estamos ante un tema que ha generado sus personajes.

Yo  sufrí  a uno bastante patético en la ciudad en la que ejerzo. Ahora en redes tiene mucha repercusión uno que dice: “No soy abogado. Si fuera abogado no podría presentar reclamaciones como esta” y que publica  vídeos demasiado bien editados para la porquería que contienen.

Nos presenta, por ejemplo,  “al señor Creditea”: “aquí lo pone…pone Creditea… es él”.

Patetismo elevado al cubo, trufado de chulería y con atrezo de unos libros de jurisprudencia que no se han usado nunca y que se compran al peso en las ferias del libro de cada ciudad.

Al parecer, según apunta un artículo periodístico, a través de una plataforma, el susodicho -conocido por el lenguaje soez que utiliza en sus intervenciones en Facebook-  presentó cientos de demandas en el juzgado equivocado que ha rechazado su tramitación y las ha repartido por todo el territorio nacional.

Tenemos más. Otro que  parece  que sí  es abogado y va en su vehículo “camino al juzgado”. En el trayecto  cuenta cosas sobre el crédito revolving… Éste se ha apropiado con descaro de la sentencia de 4 de marzo de 2020 (la de Wizink, sí, esa en la que yo era el abogado…).

En fin … ¡España es el país de la picaresca y del Siglo de Oro…. !

Sería para reírse. El  problema es que todo esto está generando una costra jurisprudencial porque la chapuza y la ignorancia  de estas plataformas y expertos propician la pérdida de muchos juicios por no plantearlos correctamente. 

El enemigo, entonces, se vale de esas sentencias  para intoxicar y confundir a todos los jueces que puede, provocando un gran perjuicio  a todos los que sí sabemos hacer las cosas bien.

Así que, ¡cuidadito!

Esto, ni está chupao ni lo gana cualquiera. NOSOTROS CONTINUAREMOS REALIZANDO NUESTRO TRABAJO CON EL TOTAL CONOCIMIENTO, ESPECIALIZACIÓN Y  EXPERIENCIA DEMOSTRADOS QUE NOS AVALAN.


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