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España, entre los países de la zona euro con los créditos al consumo más caros

13 febrero, 2020

España ocupa el sexto lugar entre los países que conforman la zona euro que cobra más caros los créditos al consumo. Según los datos aportados por el Banco Central Europeo,  el tipo de interés medio en los préstamos de entre uno y cinco años se situó en el 8,04%.

Se trata de préstamos destinados a compras de bienes y servicios para el hogar o concedidos por los bancos a través de sus tarjetas bancarias o directamente en los comercios.

Ese porcentaje supera en casi tres puntos la media en la zona euro (5,09%)  y en cuatro puntos  al tipo medio de Bélgica (3,62%) y Francia (3,77%). 

Además, los tipos españoles se colocan  3,53 puntos porcentuales por encima de los de Alemania, y son 1,82 y 1,3 puntos más altos que los de Portugal e Italia.

¿Cuáles son las razones de estos tipos tan elevados?

Habría varias.

Algunos expertos como el presidente de la Comisión financiera del Consejo General de Economistas, Antonio Pedraza, lo achacan a la “presión de la banca para obtener margen”;  el crédito al consumo es la categoría que más lo permite.

Según Pedraza, esto empuja a los bancos a llevar a cabo una intensa campaña de marketing dirigido a sus propios clientes, a los que el crédito se concede “sin trámites ni molestias”.

Otro de los motivos que justificarían el elevado coste de este producto en España sería la menor competencia existente.

Es decir, en otros países, los préstamos al consumo no sólo los otorgan los bancos, sino también otros canales alternativos como, por ejemplo, financieras y plataformas online.

Pagadores malos y buenos

Hay que destacar un  factor importante más a tener en cuenta.

Las entidades crediticias, a través de los ficheros de morosos, sólo disponen de los datos de usuarios que no pagan sus deudas.

De esta forma, a la hora de conceder préstamos, tienen que asumir más riesgos de insolvencia.

Por el contrario, los bancos no comparten información sobre los buenos pagadores.

Por eso, hay quienes plantean la posibilidad de introducir en nuestro país los llamados ficheros positivos.

Algo así como listas que recogen los datos de prestatarios ejemplares por su buen comportamiento en la devolución del dinero concedido.

Esta herramienta es común en países anglosajones y se está extendiendo en África y América Latina y supone una ventaja clara para el consumidor: los clientes que representan más riesgo pagan un interés más alto.

 En cambio, el hecho de que los prestamistas no dispongan  de datos suficientes sobre quiénes son buenos o malos pagadores hace que se generalice el riesgo de impago a todos los solicitantes.

De este modo, se pagan tipos de interés más altos.

Pasividad del mercado

Existe otro elemento que influye también el alto coste de los préstamos al consumo en España. Está relacionado con el hecho de que mucha gente no sabe lo que significa pagar una TAE (tasa anual equivalente).

Se trata de un tipo que incluye el interés más otros gastos como comisiones o vinculaciones. Es el porcentaje que determina el dinero real que el usuario tendrá que devolver al banco por el dinero obtenido.

A ello se suma que el consumidor, en general, tampoco sabe muy bien negociar y conseguir precios más atractivos o mejores condiciones.

Igualmente, existe cierta pasividad e inacción por parte del mercado.

Los españoles no se complican mucho y están dispuestos a pagar los tipos fijados, con lo cual los bancos no se preocupan mucho de bajarlos para atraer la demanda.

Las entidades financieras no necesitan  potenciar su cuota de mercado ni estimular  más el crédito para que crezca.

Los datos avalan una tendencia creciente en la concesión de créditos al consumo.

Según el Banco de España, la banca, a lo largo del año pasado, abrió el grifo del crédito al consumo a un nivel que no se recordaba en España desde hace más de una década.

Las entidades prestaron 3.708 millones para nuevas compras de sus clientes en noviembre, el mayor volumen desde julio de 2008.

Y lo hicieron con los tipos de interés más baratos en casi 10 años: con una TAE media del 7,56%, la menor desde diciembre de 2010.

Fuente: https://elpais.com/economia/2019/10/28/mis_finanzas/1572257218_234752.html