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Cofidis: la usura que oculta su dinero directo

Fecha: 17 abril, 2020 Categorías: Cofidis | Créditos consumo | créditos rápidos | Microcréditos | Préstamos online | Usura


Cofidis, la archiconocida y televisiva entidad financiera especializada en la concesión de créditos y préstamos rápidos taladra nuestros cerebros a diario con sus anuncios publicitarios. Reclamos que,  engañosamente,  han calado y  perduran  en el imaginario colectivo.  Incluso se utilizan para hacer bromas. Slogans publicitarios suyos, muy populares, que nos resultan familiares  son  “Cofidis: el dinero directo” y “Tus proyectos tienen crédito”.

Es habitual también, entre amigos, que cuando alguno de repente, y con toda naturalidad, pide prestado dinero a otro para comprar algo, salga la expresión “pero ¿tú qué te crees, que yo soy Cofidis?”.  

Con estas campañas reiteradas en televisión y en medios masivos, Cofidis ha generado, de alguna manera, una especie de chip mental.

Una especie de alerta que se activa en la cabeza de una persona cuando se encuentra en un apuro económico o quiere darse un capricho.

El nombre de esta entidad salta de forma inmediata en la mente del consumidor como una opción para conseguir dinero inmediato; eso le lleva a  plantearse la posibilidad de recurrir a sus préstamos como una de las primeras alternativas. Le produce, incluso, una cierta tranquilidad.

¡Pero de eso, nada!

La de Cofidis es publicidad engañosa. Una auténtica tomadura de pelo para el consumidor.

Cofidis practica, con descaro, usura pura y dura.  

¿Más barato que en el banco? ENGAÑOSO

Cofidis afirma que sus líneas de crédito son más baratas que los de cualquier otro banco porque las oferta a menos del  6% TAE.

Falso.

Cofidis aplica a sus líneas de crédito un 24,51% TAE.

Claro, si se compara esa TAE con la que viene cobrando Liberbank por sus tarjetas de crédito (29,841%), entonces sí,  es más barato que la tarjeta revolving de  un banco. Pero sigue siendo usurera.

Durante los cuatro años que llevamos  demandando a Cofidis por sus líneas de crédito, nunca hemos  visto una línea de crédito suya al 6%. Todas al 24,51%  TAE.

Es decir, que Cofidis comercializa sus líneas de crédito aplicando un interés que es el triple del normal…. Casi nada!

Sus créditos son, definitivamente, usureros y convierten al cliente en cautivo de la deuda contraída porque la cuota que paga cada mes apenas permite disminuirla, convirtiéndose en una deuda sin fin.

Por poner un ejemplo. Una de nuestras clientas concertó, hace 18 años, una línea de crédito con estos usureros en la que solicitaba 3.000 euros para realizar una obra en casa.

Transcurridos esos 18 años, sigue debiendo 2.800 euros.

¿La razón?

Escoger el pago mínimo de 30 euros (uno de los señuelos del usurero). Ha pagado 6.480 euros, no amortiza prácticamente nada, y la deuda no baja. Como advierte el Banco de España en su calculadora, la deuda no es que no baje, es que, incluso, es posible que suba. Un disparate.

Esta señora, una vez que se declare nulo el contrato por usura, ya no deberá esos 2.800 euros que se han calculado de forma ficticia a lo largo de todos estos años aplicando al contrato intereses de usura al 24,51%.

Será Cofidis el que tendrá que devolverle a ella 3.480 euros, es decir, la diferencia a día de hoy entre todo lo pagado y lo financiado, pues hasta el momento lleva pagados 6.480 euros, y dispuestos, 3.000 euros.

Esa es la sanción para el usurero. El contrato se anula y tiene que devolver todo lo que el consumidor haya pagado por encima de lo prestado por la financiera.  

Contratos nulos

Una situación que suele producirse cuando se envía una reclamación de  nulidad de un contrato a Cofidis, es que la respuesta de la entidad se fundamenta en que “todo está perfecto”. Además, alude a la plena libertad de la que disponen  las entidades para poder establecer los tipos de interés que quieran.

Por supuestísimo, eso no es así. Ese argumento contradice, por completo, la Ley de Represión de la Usura, según la cual “será nulo todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso”.

La consecuencia de esta praxis de Cofidis es la misma que para el resto de  entidades bancarias y financieras que siguen la senda de la usura: sentencias que anulan sus contratos.  

 Los juzgados están declarando nulos sus contratos por usura y, en muchos casos también, porque existen pruebas claras de que se han vulnerado los principios de transparencia mínimos exigibles.

El resultado de todo este escenario, es que los contratos de Cofidis son nulos. Ya no existen y Cofidis tiene que devolver al cliente todo lo que éste haya pagado por encima de lo financiado.

¡Ojo, por tanto, con la usura que esconde el dinero directo de Cofidis!


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